She is so sweet!
LAS CRÓNICAS DE ELLA#5

Entre en mi cuarto dando un fuerte portazo. El aire era denso, escaso y con la respiración agitada no sabía aprovecharlo. Me ahogaba. Me tiré sobre la cama, intentando ahogar mis gritos con la almohada, pero estos son tan potentes que seguían resonando en la habitación. No había forma de acallarlos.
La habitación parece caérseme encima, pero nada puede cambiarlo.

Es estúpido. Siempre tenia que estropearlo todo.
Resoplo molesta, sin saber que hacer. Narcisa me mira desde el estante, sin saber qué hacer. Las manos me tiemblan, el corazón parece querer salírseme del pecho y nada parece tener sentido. No sin él.

¿Cómo se podían tirar a la basura tantos recuerdos y momentos; tantos sentimientos, sin el menor resquicio de importancia? ¿Cuándo se acabó todo? ¿Dónde está el principio y el final de todo?

Normalmente las cosas fluyen, no por el destino, sino por nuestras decisiones, pero hay veces, que las decisiones simplemente se nos escapan de las manos ya que otros escogen por nosotros. ¿Cómo saber cuando empieza algo? ¿Cómo se puede prever el final?
¿Cómo podemos conseguir que no duela tanto?
¿Acaso alguien puede saberlo?

Me levanto el tiempo justo para correr las cortinas y bajar las persianas, aunque algún rayo atrevido sigue iluminando la habitación. Hasta el canario calla y se guardaba su canto, oyéndose sólo, los llantos de esta estúpida cría.
Cuando me levanto, nada parece tener algún propósito. Dicen, que si duele es que estás vivo. 
 Pues creo que no ha habido en la historia nunca nadie que odiara la vida tanto como yo en este momento.

Molesta cogí una caja de música que tenia en la repisa, junto a Narcisa y lo tiré contra el espejo que adornaba la pared de mi cuarto, asqueada ante la vista que me ofrecía.

"Siendo así, quién va a quererte, estúpida?" - Me pregunté; y no supe que contestarme. Y me odié a mi misma un poco más. Llorando, me agaché a coger aquel estúpido regalo. Esa misma noche había soñado con él.


"Apoyada en el marco de la puerta, miro con desprecio el interior de la habitación. Apenas puedo recordar alguna noche en aquella estancia, sin estar llorando por tu culpa. Y ahora, decidida a abandonarte, no puedo apartar la mirada de este asqueroso lugar. Mis ojos se mantienen fijos en las almohadas de nuestra cama, donde tantas lágrimas han sido vertidas.

Con parsimonia, cojo mi mochila y me la echo al hombro, dándole en el proceso, un fuerte golpe a la ventana que se encuentra a mi lado. Girándome bruscamente, me percato de que esta se a abierto con fuerza a causa de la tormenta que hay en el exterior y ha hecho caer la mayoría de objetos que estaban en el tocador. Me acerco a recogerlo todo rápidamente, después de cerrar la maldita ventana, aún con la mochila en mi hombro, cuando las notas de una agonizante melodía me llegan desde debajo de la cama.

Mi cuerpo está inmóvil e instintivamente, he cerrado los ojos, reconociendo en la melodía, hasta la mas ínfima nota. Con el cuerpo agarrotado, me acerco hacia aquel lugar, levantando con sutileza el telón que cubre el portal a mis recuerdos.

El primer regalo que me hiciste... la pequeña caja de música.

Con dificultad, cojo la cajita, aun manteniéndola abierta y la examino lentamente. Paladeando con suavidad y desespero cada nota... Entendiendo, que es inútil que intente marchar de tu lado... puesto que sé de antemano, que voy a volver.

Dejando caer con resignación mi mochila, me levanto lentamente. Mi mirada se oscurece a cada vuelta de la pequeña manija que da cuerda a la pequeña cajita mientras que, con suavidad, la dejo encima de la almohada, permitiendo que las notas de la lastimosa melodía penetren en mis recuerdos, restableciendo de nuevo las etéreas cadenas que me mantienen en este lugar... encogiéndome en la cama y echándome a llorar.


Una vez más."

Amor....estúpido amor.




Aleex.
She is so sweet!

Tras tiempo sin aparecer por aquí, vuelvo con un poema de un autor que siempre me ha gustado; por su estilo, por ser diferente a los demás. Espero sinceramente que os guste.



Alexandra
She is so sweet!
LAS CRÓNICAS DE ELLA#4

Entré con una sonrisa en la habitación y Narcisa me miró desde la cama con una sonrisa pícara. Sé que lo sabía. ¿Cómo? No lo sé.

Me acerqué corriendo y me tiré sobre la cama, antes de abrazarla con fuerza. Estaba tan contenta...
Mi mirada se perdió en el techo. El corazón me latía con fuerza y mis mejillas aún conservaban el sonrojo que las venía adornando desde hacía un buen rato. Aún pensaba en sus besos, cuando alguien llamó a la puerta. Una cabeza rubia asomó por la puerta y al dar permiso para entrar, una mirada divertida se posó en mí. La llamé por su nombre, mientras la fulminaba con la mirada, desafiándole a que se metiera conmigo... Pero la "tensión" duró apenas unos instantes antes de que las dos no pudiéramos evitar echarnos a reír.

La conocía desde hacía unos pocos años. Coincidimos en la misma clase y desde entonces, fuimos amigas. Era una chica muy guapa, pero lo que más llamaba la atención eran sus ojos. Metamórficos.
Nunca habíamos tenido apenas nada en común, pero nos sentíamos cómodas juntas y nos preocupábamos por la otra. Algunas veces, venía a verme a casa por la tarde para hacer la tarea juntas, pero la mirada que me dirigió, tras saludar a Narcisa, me confirmó que hoy no era uno de esos días.

Pasaron las horas, pero aún seguíamos hablando de lo mismo...¡Y ella no seguía metiéndose conmigo porque no dejaba de sonrojarme! Siempre nos estábamos metiendo la una con la otra, riéndonos después. Estábamos sentadas encima de la cama y ella abrazaba a Narcisa sobre sus piernas cruzadas. La ventana estaba abierta y corría una brisa agradable. Por eso no me creí lo del calor cuando se sonrojó.


¡Ella nunca se sonrojaba!

Rápidamente, la bombardeé a preguntas, consiguiendo que se sonrojara más aún si cabía la posibilidad. Al final, me acabó contando la verdad. Había conocido a "alguien". Escuché emocionada algo que ella intentaba tachar de intrascendente, pero el brillo en sus ojos, uno castaño y el otro verde en esos momentos, la delataban.

-Pero... Pero no sé.

La miré sorprendida, sin entender. Entonces empezó a hablar de nuevo, consiguiendo hacer aflorar unas ansias homicidas extrañas en mí respecto a ella. Era un chica increíble..¡Y no quería verlo!
Siempre pasaba igual. Ella, al igual que muchas mujeres, estaba llena de inseguridades. En un momento de su vida vetan el amor, las relaciones, con el maldito "Y sí...?" y nunca acaban de confiar no sólo en ellas, sino en el sentimiento mismo. Evitan el enfrentamiento por el mero hecho de no querer ver lo que valen y sobretodo, no querer aceptar que las demás, lo que saben, es por que lo han aprendido, no por que hayan nacido con ello.

Le miré con el ceño fruncido y ella no supo que responder, siguiendo en sus trece. Suspiré y miré a Narcisa, la cual también miraba a mi amiga con desaprobación.

-Verdaderamente, no sabes cuanto vales... pequeña azucena.

Ella me miró de nuevo, ahora con una sonrisa. La abracé con cariño, cayéndonos entre risas de la cama, mientras Narcisa nos miraba desde arriba feliz.

Nosotras le haríamos ver cuanto valía. 

Aleex*
She is so sweet!
 #3 Las crónicas de ELLA.
 

Sonrío de lado y Narcisa, mi pequeña muñeca, creo que sonríe también.
 La tengo en brazos, como últimamente suelo hacer, y estamos apoyadas en el marco de la ventana. Le cuento lo que me ha pasado hoy y ella se ríe.

El aire es fresco, pero las nubes, algo oscuras, dominan el cielo y dan un toque sombrío al infinito. Parece que va a llover.
Las cortinas de mi cuarto ondean detrás de mi a causa del suave viento, y sentada ahora en el marco de la ventana, parezco sumergirme en las nubes. Nunca me han asustado las alturas, por eso no me asusta mirar al suelo. 


Cuatro pisos abajo, mi madre protege su jardín de la lluvia con una pequeña carpa. Mira al cielo para comprobar su estado y me saluda al verme. Sé que no le gusta que me asome tanto, pero también sabe, que es la manera de la que yo me siento más libre, entre las nubes, así que mientras tenga cuidado ha decidido no tenermelo en cuenta. 


Le devuelvo el saludo con una sonrisa, abrazada fuertemente a la pequeña muñeca, cuando pienso en lo que acabo recordar. Poso mi vista en unos pájaros situados metros allá, llamando mi atención, haciendo que me pregunte tonterias, cómo si son libres... y si lo son, si son conscientes de ello. 
El canto de un canario llega a mí, y volviendo la cara, observo el interior de la habitación. Un canario amarillo destacaba entre los colores de la habitación y llamaba mi atención a través de sus ruiditos. 
Lo cierto, es que nunca le había puesto nombre, pero es que lo encontraba demasiado hermoso como para encontrarle un nombre que le hiciera justicia. Pensé en el y en las pocas semanas que llevaba conmigo. Intenté comprender, lo solo que se sentiría alejado de los suyos...de su madre, de sus hermanos, de sus amigos.

Un escalofrío me recorrió el cuerpo ante la idea que me alejaran de mi madre y sentí una presión en el pecho al imaginarlo. Me dolió por él. 
Volví a posar mi vista en él, antes de volver al interior de la habitación y cruzar la estancia. Su jaula de hierro forjado era sencilla, pero muy espaciosa y colgaba se un estable pie. Para comer, tenía alpiste, sémola y además, un poco de fruta. Acaricié la jaula por la zona que él estaba y se acercó a mí. No me tenía miedo.


Sonreí. Ya eran decenas los momentos en que me sentaba en la cama y comenzaba a tararear una canción... siendo acompañada por él enseguida. Abrí la puerta de la jaula y le acaricié. Nuevamente, en ningún momento hizo amago de alejarse de mí. Sujetada por mi otra mano, Narcisa nos miraba curiosa, estaba segura de ello.


-Es bonito, ¿verdad Narcisa?- Le pregunté acercándola donde el pájaro estaba.


El canario la miró y salió volando por la puerta, hasta posarse en su sombrero. Les miré con una sonrisa y no pude evitar desear su libertad. Me acerqué a la ventana, aún abierta. Estaba segura que en cuanto nos acercáramos, saldría volando. Hacia poco rato que el sol descendía y con las nubes, formaban un atardecer sublime.


Sin embargo.. no lo hizo.


Al sentarme de nuevo en la ventana, apoyé mis piernas por fuera, abracé a Narcisa, y solté al pájaro. Pero éste, en vez de salir volando, se posó a mi lado y se puso a cantar mirando al exterior.Intenté hacerle comprender que podía irse, que no me enfadaría...pero se quedó cantando conmigo.
Estuvimos cantando allí un buen rato, pero jamás hizo amago de querer escaparse. Nuevamente, intenté hacerle volar pero en lugar de irse, voló hacia adentro y se resguardó en el interior de su jaula. Intenté comprenderlo, pero estaba confundida.  ¿No echaba de menos su libertad?
El canario volvió a cantar y gracias a ello lo comprendí y sonreí. Cuando estás con alguien a quien quieres, alguien que te comprende y te cuida...no es tan malo sentirse atrapado. Miré al cielo, y me metí dentro de la habitación, dándole un beso a Narcisa en la frente.

 Y mi madre, desde abajo, sonrió aliviada. 
Alex!
She is so sweet!
Las crónicas de ELLA #2


Cerré los ojos y soñé con entenderlo.

Soñé con entender algo tan efímero, como es la vida. Soñé con la vida mortal, la eterna o simplemente el fin de la misma. Soñé con el silencio, con la brisa, con el viento, con lo que pasaría cuando ya no fuera capaz de escoger lo que quería en la vida. Y entonces tuve miedo.

Hay gente que dice que la vida es solo una etapa más, un camino que hay que forjar a través de infinitas decisiones que tomamos en cada instante de cada día. Cada vez que te levantas de la cama por la mañana, cuando tomas una nota, regalas un abrazo, sentencias a aquel que una vez fue tu mejor amigo... todo un fino hilo conductor que se va tejiendo a medida que tomamos cada una de las elecciones.
Decisiones a veces sencillas, otras veces no tanto y otras... teóricamente imposibles. Pero la teoría nunca a convencido a nadie y quieras o no, siempre te toca coger una opción y seguir luchando. Seguir luchando por tomar tu misma las decisiones que dirigen tu vida. Por que nadie aparte de ti, tiene derecho sobre ella.


Abrí la mano, y la cerré, Miré por la ventana, y corrí la cortina. Abracé mi fría muñeca de porcelana, y la acuné. La acuné murmurándole una tranquila canción de cuna. ¿Por qué? Por que simplemente, me apetecía hacerlo. En lugar de salir de la habitación. En lugar de encender el ordenador. En lugar de llamar a una amiga... tomé la decisión de acunar a mi muñeca cantándole una canción de cuna. No sé, si fue una elección relevante en mi vida, pero si que fue... especial. Como cada una de las decisiones que tomo.
Miré a Narcisa, mi muñeca, y admiré su belleza, envidiando su perfección. Sabiendo que jamás la perdería, que su vida, su existencia, sería eterna. Al contrario que la mía.

Abrecé mi muñeca, cerré los ojos y soñé con entenderlo.
Aleeex*
She is so sweet!

#1 Las Crónicas de ELLA.

Simple, muy simple todo.

Te aferras a algo, y lo pierdes. Lo buscas, y jamás lo encuentras. Lo necesitas, y se aleja de ti.
No te preocupes, no eres gafe.. eres humano. El ser humano, por naturaleza, tiende a desear aquello que no está al alcance de su mano. Encerándose a sí mismo en un bucle de necesidad y ansiedad, con ganas de alcanzar aquello que ahora por ahora no está permitido. Lo más divertido de todo esto, es que sabemos lo que hay, sabemos que no es alcanzable y aún así, lo deseamos.


Una vez soñé, que estaba en un gran jardín. Todo estaba repleto de flores. Azules, rojas, amarillas, blancas... sin embargo, mi vista estaba fija en una sola de toda aquellas, omitiendo a las demás sin ningún tipo de reparo. Una bonita rosa roja adornaba en centro de un espino. Era única y su ardiente color sangre, la hacía destacar entre las demás por ser para mí, la más hermosa. 

Me acerqué al centro, segura de poder cogerla. Pero al extender mi mano hacia ella me herí, apartándome rápidamente de aquel espino. Miré a la rosa de nuevo, suplicante, deseosa, pero aún así, nada cambió. Lo intenté infinitas veces, pero cuanto más lo intentaba, más heridas quedaban mis manos.

No pude evitar echarme a llorar. Caminé hasta unos dos metros del espino, y miré la flor con rabia, odiándola por ser tan difícil de coger. Mis manos ardían de dolor, y no encontraba alivio para ellas. 
Pero entonces, mi vista se posó en un sencillo girasol, recubierto por finas gotas de rocío. Observé mi alrededor, y ví que todas las flores estaban llenas de agua. Me acerqué y las acaricié, bañando mi mano con aquellas suaves lágrimas de plata que reflejaban con gracilidad la luz del sol, devolviéndola al aire con mil destellos. Sonreí, y corté una con suavidad. Un precioso narciso.

Ahora mismo, la prefería mil veces por que sanaba mi dolor.


No hace falta aspirar tan alto siempre. Mira lo que hay a tu alrededor, agradece lo que tienes y disfruta de la vida, puesto que hay gente que sueña con lo que tu ves. Y sonríe por cada momento que te regala el día a día. Hazlo por aquellos, que verdaderamente no pueden hacerlo.



Aleex. 
She is so sweet!

Welcome to my life!

Sí sí, bienvenidos! Me llamo Aleex[andra] y tengo diecinueve años y muy poco tiempo libre. Y como tengo muy poco tiempo libre, pues aquí estoy yo, acabando de asegurarme que ya no me queda ninguno. :3
Soy de una ciudad cerquita de Barcelona y  estudio primero de ADE. 
La verdad, es que nunca me habían llamado mucho esto de los blogs, pero viendo lo bonitos que quedaban algunos y lo sencillo que parecía expresarse en ellos... Me han abducido!  jejeje! ^^

A ver... No hay muchas cosas que contar de mí. Soy más bien bajita pero revoltosa. Siempre estoy jugando, abrazando a la gente y haciéndome notar. No es que suela gustarme pasar desapercibida...·//·
Soy una gran fan del manga y el anime, (www.4takus.com) estoy metida en algunos foros que lo siguen, al igual que de Crepúsculo y Harry Potter. (ATENCIÓN: NO soy una neófita.)

Me encanta Jacob Black desde que leí luna nueva y con eclipse ya me fascinó, aunque le cogí un poco de tirria en el cuarto. Jeje, de HP, amores platónicos...muchos! xD Pero me encanta Severus Snape y Fred/Ron Weasley.

Soy una persona que suelen tachar de infantil e inmadura, por el mero echo de que no me gusta tomarme la vida en serio, puesto que cuando lo hago, siempre me acabo rallando la cabeza y tal... y llega un momento, en el que paaaaaaaaaasooo!
También destaca en mi naturaleza el carácter cariñoso. Soy una persona a la que le encantan los mimos y ciertamente algo caprichosa. (Pero al menos lo admito!)
La verdad, es que suelo tener muy mala gaita cuando me cabreo. Al igual que un gato, puedo ser muy buena compañera... pero no me cabrees, que araño.

Y no sé.. para empezar, yo diría que ya está bien no? Ahora le preguntaré a mi Alfa (es que yo soy Paul :3) como llenar el blog de cosas chachis, y lo actualizaré.!

Un besito a tod@s!!!

Aleeeexandra!



#MAÑANA inicio de las crónicas de ella.


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